El día que un joven baneño salvó el concierto de Julio Jaramillo.
Cuando llegó su turno, Tito interpretó con tal maestría que el propio Jaramillo lo detuvo a mitad de canción para decir: “Con el muchacho me quedo”.
Cuando llegó su turno, Tito interpretó con tal maestría que el propio Jaramillo lo detuvo a mitad de canción para decir: “Con el muchacho me quedo”.